Comprendiendo los trastornos alimentarios

Sònia Ferri, directora de Context y psicoterapeuta especializada en trastornos de la conducta alimentaria, nos explica:
“Para comprender a las personas que padecen un trastorno de la conducta alimentaria, es imprescindible dejar de verlas como personas “enfermas”, “manipuladoras” o “complicadas”. Lo que viven está estrechamente relacionado con sus experiencias de vida, su desarrollo psicoafectivo y, sobre todo, con el contexto en el que han crecido: el entorno, las oportunidades de crecimiento emocional y el sufrimiento acumulado. En muchos casos, los trastornos de la conducta alimentaria son una respuesta a traumas acumulativos, relaciones difíciles o eventos puntuales que dejan una profunda huella emocional”.
Sonia añade que “las personas con un trastorno de la conducta alimentaria llevan mucho tiempo conviviendo con un malestar mental crónico, a menudo invisible. El trastorno actúa como una protección encapsulante: una estrategia que impide crecer, pero que, al mismo tiempo, permite sobrevivir en medio del dolor.
Esta protección opera en tres niveles fundamentales:
- A nivel sensorial-corporal: El control del cuerpo genera una sensación de fuerza y seguridad aparente.
- A nivel emocional: Esta percepción de control se traduce en emociones como la omnipotencia o la autosuficiencia.
- A nivel cognitivo: El trastorno refuerza pensamientos centrados en la idea de control y poder personal.
Por eso,Sonia señala que “los trastornos de la conducta alimentaria son una protección tan potente y, a la vez, tan difícil de abandonar: ofrecen una falsa sensación de seguridad en momentos de gran vulnerabilidad”.
Finalmente, concluye “cada persona es única, y por ello es esencial comprender el significado que tiene su sintomatología: cómo le ha ayudado, qué le proporciona y qué otras formas puede encontrar para entenderse y cuidarse sin necesidad del trastorno”.
Pel que fa al tractament, Sònia explica que “a Context treballen per restablir la salut física i ajudar la persona a trobar noves maneres de sentir-se bé amb si mateixa, allunyades del control, construint una mirada més compassiva i flexible, allunyada de la perfecció, l’exigència i la productivitat extrema. Perquè, la força interna no està en la exigènia ni en la perfecció, sinó en la capacitat de sostenir el malestar amb flexibilitat”
“Este enfoque se fundamenta en un marco teórico que integra las teorías del apego de Bowlby, la teoría de la intersubjetividad de Stolorow y los principios del psicoanálisis relacional. Así, se considera que los trastornos de la conducta alimentaria son a menudo expresiones de un sufrimiento profundo vinculado a las relaciones tempranas y a experiencias de desconexión emocional. A partir de estas bases, el tratamiento busca establecer vínculos seguros, promover la autocomprensión y ofrecer un espacio para reconstruir una relación más sana con uno mismo y con los demás”.


