“El autosilenciamiento está enfermando a las mujeres”

La doctora Maytal Eyal, completó su doctorado en psicología en la Universidad de Texas en Austin, donde investigó el estrés crónico, la conexión mente-cuerpo y la salud de la mujer.
A continuación, presentamos un resumen del artículo publicado en TIME en Octubre de 2023, titulado “Self-Silencing Is Making Women Sick”,donde analiza cómo el auto-silenciamiento afecta la salud de las mujeres. Este término hace referencia a la tendencia a reprimir emociones, pensamientos y necesidades para evitar conflictos o cumplir con expectativas sociales y como esto afecta profundamente la salud física y emocional de las mujeres.

“SER MAS DECEPCIONANTE” no es un consejo por el que la mayoria de mis clientes pagaria dinero por escuchar, però en mi consulta, a menuda es la orientación más valiosa que puedo dar. Mis clientes son en su mayoria mujeres , y casi todas luchan con el miedo a decepcionar a los demás.
Nuestra cultura ha recompensado desde hace generaciones a las mujeres por ser siempre agradables, abnegadas y con control emocional, y puede parecer extraño que mis pacientes digan “no” o que afirmen firmemente sus deseos o necesidades.
Mi trabajo trata de ajudarlas a darse cuenta de que su salud podría depender literalmente de ello. Hoy en dia, las mujeres representan casi el 80% de los casos de enfermedades auto-inmunes. Tienen mayor riesgo de sufrir dolor crónico, insomnio, fibromialgia, COVID resistente (largo), síndrome del intestino irritable y migrañas, y tienen el doble de probabilidades que los hombres de morir después de un ataque al corazón.
Las mujeres experimentan depresión, ansiedad y trastorno de estres post-traumatico el doble de la tasa que los hombres y se enfrentan a una prevalencia nueve veces mayor de anorexia.
¿Por que sucede esto en estas enfermedades? Los factores genéticos y homonales no pueden explicárselo por sí mismos; los factores psicosociales también jugan un papel importante. Específicamente parece que las mismas virtudes que nuestra cultura recompensa en las mujeres (la simpatia, el desinteres extremo por las propias cosas y la supresión de la ira) pueden predisponernos a las enfermedades crónicas.
A finales de 1980, la psicóloga formada en Harvard , Dana Jack , autora del libro Silencing the Self across cultures, (disponible en Oxford Scholarship On-line), identificó un tema recurrente entre las pacientes que sufren depresión: una tendencia al AUTOSILENCIO definida como: “La propensión a participar en el cuidado compulsivo, complacer al otro y a la inhibición de la autoexpresión en las relaciones como un intento de lograr la intimidad y satisfacer las necesidades relacionales”. A través de esta investigación longitudinal, Jack descubrió que este comportamento aprendido y arraigado en las normas de género, estaba relacionado con un mayor riesgo de depresión.
Desde entonces, una evidencia considerable ha revelado que el autosilenciamiento femenino no solo está vinculado a problemas psicológicos como la depresión y el TCA sino también a la enfermedad física. Por ejemplo en marzo 2022 un equipo de investigadores de la Universidad de Pihsburg descubrió que las mujeres de color que estaban firmente de acuerdo con declaraciones como “Rara vez expreso mi ira a los que estan cerca de mí” tenian un 70% más de possibilita des de experimentar un augmento de la aterosclerosis carotída carotidea, una placa cardiovascular asociada con un mayor riesgo de ataque cardiaco.
Otros estudios has relacionado el autosilenciamiento con el síndrome del intestino irritable, el VIH, el síndrome de fatiga crónica y el cáncer entre las mujeres.
También el autosilenciamiento se ha relacionado con un mayor riesgo de muerte prematura. En un estudio los investigadores siguieron a 4000 personas en Framingham (Massachusetts) durante 10 años. Descubrieron que las mujeres que no se expresaban cuando tenian peleas con sus cónyugues, tenian cuatro veces más probabilidad de morir que las que lo hacian. Esto era cierto incluso cuando se tenia en cuenta factores como la edad, la presión arterial, el tabaquismo y los niveles de colesterol.
Cuando las mujeres minimizan sus sentimentos y dejan de lado sus necesidades, su salud se ve afectada.

Pero puede ser difícil para las mujeres hacer lo contrario en una cultura que valora estas prácticas de autosilenciamiento . Mientras las mujeres jóvenes son elogiadas por “ser tranquilas”, las madres son veneradas por ser meticulosamente altruistas hasta el punto de la abnegación.
Estas normas tácitas establecen un círculo vicioso. Para muchas mujeres es más sencillo silenciar sus necesidades a expensas de su propia salud que ir contra la corriente cultural predominante.
El médico y autor de diversos libros Gabor Mate escribe en su libro El mito de la normalidad , que muchas de las formas de ser más normalizadas de nuestra sociedad, las cualidades que consideramos como admirables son, de hecho, increiblemente tóxicas. Dice Mate que “no escucharse a si mismo para priorizar las necesidades de los demás es una característica importante de los roles que asumen las mujeres que deterioran la salud”. Continua diciendo que “es una de las formas médicamente pasada por alto pero perniciosa en las que la “normalidad” de nuestra sociedad impone un importante costo de salud a las mujeres “.
Parece que las virtudes de la feminitat no son realmente virtusas después de todo, en campió, estan causando estragos en nuestros cuerpos y nuestra salud. Y la forma en que a menudo lo hacen es a través de estas experiencias diarias aparentemente “normales” que lentamente con el tiempo, erosionan nuestra vitalidad y nuestro bienestar.
Mis pacientes me dicen cosas como “no merezco poner mis necesidades en primer lugar, soy el sostén de la família” o “dije sí, aunque no queria” o “me sentí muy egoista por no ir a ayudar”. En su intento gradual de ser lo que la sociedad considera “bueno” corren el riesgo de comprometer su salud.
Como psicólogo, a veces puede ser un desafio ayudar a mis pacientes a recuperar su salud emocional y física cuando estan luchando contra un sistema cultural completo que las estan reforzando a hacer lo contrario.
Sin embargo he descubierto que hay algunos cambios tangibles que realmente marcan la diferencia en la práctica de la psicoterapia.
Puede ser un cambio de paradigma entender que detrás de cada emoción existe una necesidad. La ira, por ejemplo, puede significar un deseo de cambiar nuestras circunstancias actuales.
Por lo tanto en lugar de tratar nuestras sensaciones (cuerpo) y emociones como inconvenientes y tratar de silenciarlos o ignorarlos, podemos enseñarnos a nosotras mismas a verlas como ventanas de visión. En lugar de eliminar nuestra ira podemos preguntarnos ¿Qué necesito ahora mismo?
Otra práctica , estrechamente relacionada con lo anterior, es el establecimiento de límites. Para las mujeres a las que inconscientemente se les ha enseñado a valorar nuestra simpatia como nuestro mayor activo, el establecimiento de límites a menudo puede parecer contradictorio con la aceptación. Muchos de nosotros tememos que si comunicamos honestamente nuestras necesidades y limitaciones, se veran amenzadas nuestras relaciones.
Però es todo lo contrario: cuando establecemos límites saludables (en lugar de límites tóxicos que pueden conducir a un individualismo radical), nuestras relaciones en realidad se vuelven más fuertes y más saludables. Y tener relaciones saludables es esencial para nuestro bienestar físico.
Para remodelar las virtudes de la feminidad debe surgir una nueva “normalidad”, una en la que honremos nuestras emociones, prioricemos nuestras necesidades y comuniquemos activamente nuestros límites.
La normalidad requiere un cambio a nivel individual y social que no será fácil. Pero sin duda vale la pena, después de todo, la vida de las mujeres depende de ello

Eyal, M.PH.D. (2023, 3 d’octubre). Self-Silencing Is Making Women Sick. TIME. https://time.com/6319549/silencing-women-sick-essay/
a reconstruir una relación más sana con uno mismo y con los demás”.